Animal cautivo

Hay que asumir que se es un animal, cautivo, entre los límites poco claros del espacio cibernético, universal, dudosamente real. Soy un animal... sólo tengo esa certeza y no me queda otra alternativa que escribir poesía para humanizarme. Tal vez debo decir solamente Escribir. Sé que no es la mejor manera para instalarse en un blog dispuesta a cazar espíritus. Pero tengo un hambre de pasión metafísica que convierte en Dios todo lo que toco.

martes, enero 17, 2006

El niño Jorge














("Autorretrato", de Leonora Carrington)

El niño Jorge

A Jorge le gustaba comer la pared de su cuarto.
—¡No lo hagas! —le dijo su papá.
Pero el niño Jorge siguió comiendo pared.
Su papá fue entonces a la farmacia y le compró un frasco de pastillas de pared.
Jorge las comió todas y le creció una casa en la cabeza.
Era feliz jugando con la casa.
El papá se puso muy triste porque le decían:
—¡Qué niño tan raro tiene usted, señor!

(Cuento de Leonora Carrington)