Animal cautivo

Hay que asumir que se es un animal, cautivo, entre los límites poco claros del espacio cibernético, universal, dudosamente real. Soy un animal... sólo tengo esa certeza y no me queda otra alternativa que escribir poesía para humanizarme. Tal vez debo decir solamente Escribir. Sé que no es la mejor manera para instalarse en un blog dispuesta a cazar espíritus. Pero tengo un hambre de pasión metafísica que convierte en Dios todo lo que toco.

domingo, junio 17, 2018

Mi último libro


"Mi último libro".

"La ciudad de los temblores", Lila Calderón.
Revista Occidente N 483, págs. 57 - 58, mayo 2018





lunes, abril 23, 2018

Una de muchas lecturas posibles de “La Ciudad de los temblores” de Lila Calderón





Una de muchas lecturas posibles de 
“La Ciudad de los temblores” 
de Lila Calderón


Por Gustavo Barrera Calderón


Quiero compartir mi experiencia con esta novela que me involucra en una doble participación, como lector y como personaje (Gustavo, por más señas).

Una historia sencilla y cotidiana en apariencia, deja traslucir el brillo de prodigios y maravillas que envuelven la realidad en cada uno de sus detalles. Todo comienza con un temblor que agita los aromos de la plaza (es un dato importante a tener en cuenta en esta lectura).

En las palabras se despliega una vibración armoniosa, una música que guía el traspaso de imágenes, escenarios, seres y objetos encantados que se asoman en lo cotidiano pero que son, a la vez, multidimensionales. Hay varias historias dentro de las historias, ¿parábolas? Se menciona también esa posibilidad.

La ciencia y la religión convergen. Hay un anuncio: “la comprobación de la existencia de una nueva dimensión la realizarán con experimentos a escala microscópica” El anuncio llama a volver la vista hacia lo pequeño, que está o siempre estuvo, pero hay que descubrir una manera de percibirlo. “no hay que creer que el ojo es el único órgano capaz de aportarnos datos para ver la realidad –dijo Gustavo”.

Lila Calderón planta semillas de imaginación y curiosidad por una pregunta filosófica fundamental acerca de la existencia y la realidad, de sus límites, ¿tienen algún límite?

Entre los muchos planteamientos desplegados en la novela, creo vislumbrar un núcleo (simbólico, pues, una de mis obsesiones son los símbolos): el encuentro de la tierra con el aire. El temblor que se percibe al comienzo de la narración, originado en las profundidades de la tierra, en las rocas subterráneas que son contenedoras de todo lo sólido, las pone en movimiento y se fracturan. ¿Por qué el temblor es un dato importante a tener en esta lectura? Porque es en la falla donde se puede apreciar la realidad en todo su esplendor. Hasta aquí, la tierra.

Por otra parte el aire, otro protagonista,  transporta cuentos, diálogos, sueños, ecos, canciones, es el mismo aire que mueve el remolino de viento de Andrea y eleva el globo con forma de estrella de cinco puntas de Gustavo.

Y entra en escena luego el árbol. Un árbol como vínculo entre la tierra, lo subterráneo y el aire que toca con sus ramas. Un árbol que no es cualquiera, es una araucaria, que, dicho sea de paso, es uno de los árboles más antiguos que podemos encontrar en el planeta, otros de su misma especie convivieron con los dinosaurios y fueron su alimento. Ya nombrados tierra, aire y árbol, es este último el que tiene la particularidad de estar vivo.

Para agregar más detalles que sólo resolverá cada uno con su propia lectura, puedo decir que en las inmediaciones del árbol hay una fuente con cisnes de cuello negro que tienen forma de signos de interrogación y que, además de estar vivos como el árbol, pueden moverse por sí solos. Podría decir más sobre la fuente de los cisnes, pero en esta reseña no me referiré a “Alicia en el País de las Maravillas”, aunque en la novela sí se hace mención de ella.

La aparición de la tía Toly, personaje mágico y poético, de “características increíbles” que llega como hada madrina o guía chamánica a cuidar a los niños, es otro asunto de gran interés, pues es ella quien se pierde y debe ser hallada. Nunca siente temor o apuro, ella incorpora en su experiencia todos los misterios y enigmas. Sólo a través de sus palabras, podremos comprender de una vez y para siempre a las estatuas de la plaza “con la mirada del tiempo en los ojos que no parecen ver el presente”. No diré en qué forma se relaciona la tía Toly con los cisnes ni con los dos amigos misteriosos que aparecen en la plaza y acompañan a Andrea y Gustavo, eso daría para otro capítulo.

Lo que sí diré, es que Lila Calderón toma al lector infantil muy en serio, sabe dirigirse a un lector muy exigente y atento, con toda su curiosidad y todas sus capacidades mentales alertas, a alguien que sabe que los cuentos y los juegos son un asunto de vital importancia.

En mi caso, quedan muchas ideas e imágenes dando vueltas, acontecimientos que en parte sucedieron, que podrían haber sucedido, que son y no son. Hay desplazamientos de épocas y lugares: situaciones pasadas de épocas anteriores ocurren también en el presente. Entrar en este libro es entrar de lleno en una dimensión paralela inolvidable, esa de “La ciudad de los temblores”.


Abril de 2018


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Gustavo Barrera Calderón (Santiago, 1975) poeta, licenciado en arquitectura por la Universidad Católica de Chile. Formó parte del taller de la Fundación Pablo Neruda en 1996. Sus textos han aparecido en revistas, antologías y discos compactos como Poesía Chilena para el siglo XXI, de la DIBAM; Al Tiro: panorama de la nueva poesía chilena, editada por la revista Vox de Buenos Aires; Círculo Infinito, antología editada por Al Margen en 2002;  Cantares, antología de poesía joven chilena, compilada por Raúl Zurita para Lom. Exquisite es su primer libro de poesía, publicado en 2001 por Ediciones del Temple. Obtuvo la beca de creación literaria otorgada por el Ministerio de Educación de Chile en 2002, año en que publicó Adornos en el espacio vacío, Premio Revista de Libros 2002, del diario El Mercurio. En 2007 publicó la trilogía integrada por los libros Primer orificio, Papeles murales y tapices, y Mori Mari monogatari, bajo el sello Barrera Real, donde editó el registro del homenaje Dinero, muerte y un rostro sin cejas, realizado en 2006. Creatur es su sexto libro de poesía, escrito con el apoyo de la beca de creación literaria para escritores profesionales del Fondo del Libro 2006.


Fuente:
http://letras.mysite.com/lcal220418.html
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viernes, abril 13, 2018

"La Ciudad de los Temblores" de Lila Calderón

Presentación novela "La Ciudad de los Temblores" en Museo de Santiago Casa Colorada.
Presenta el poeta Gustavo Barrera 
Ediciones del Gato, 7 de abril, 2018.

“La Ciudad de los Temblores” es un lugar mágico donde siempre ocurren sucesos inesperados que sorprenden a sus habitantes. En su hermosa plaza con árboles centenarios, los primos Andrea y Gustavo conocen a dos misteriosos hermanos, con quienes vivirán una emocionante aventura después de un fuerte temblor.

Esta novela cuenta además con ilustraciones y láminas para pintar, realizadas por los artistas Sara Cárdenas y Alfredo Velásquez.















viernes, febrero 16, 2018

XXXIII Feria del Libro La Serena, febrero de 2018



XXXIII Feria del Libro La Serena 2018.
"Ni una palabra menos, la Literatura es Mujer"
Presentación novela infantil-juvenil: "La Constelación de la Serpiente", 
de Lila Calderón, Ediciones del Gato.
Performance de la Serpiente.

Registro fotográfico.


















Muchas gracias a todos quienes nos acompañaron en la presentación del libro. Fue un hermoso encuentro donde nos unimos en el juego interactivo, el diálogo y el amor, en un mundo donde todos podemos ser amigos, valorar la vida y la creación. Y pudimos relacionarnos amorosamente con la Serpiente, que contó su historia y respondió las preguntas sobre su mirada del mundo. Gracias también al poeta serenense Kundalini, que aceptó el desafío y se unió activamente a la performance.
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jueves, febrero 08, 2018

Lila Calderón en Feria del Libro de La Serena 2018

lunes, enero 22, 2018

Antología Poética de Alfonso Calderón



Alfonso Calderón Squadritto (1930-2009): aproximación bio-bibliográfica
Presentación de la Antología Poética de Alfonso Calderón


Por Gustavo Barrera Calderón



Si para resumir hubiera que rescatar sólo una característica dentro de la vida y obra de Alfonso Calderón, ésta sería la memoria. Su tránsito por diferentes géneros literarios como la poesía, la novela, la crónica, el ensayo o los diarios, sin contar las múltiples antologías y prólogos a su haber, no es otra cosa que asignar una forma o una diferente aproximación al esfuerzo por preservar y compartir la memoria. Y en su caso, al hablar de la memoria, no estamos evocando un concepto abstracto, sino al contrario, nos encontramos frente al más completo, complejo y exhaustivo registro basado en la observación de todo cuanto estuviera al alcance de una mente aguda, inquieta e infatigable. Ningún detalle quedaba sin ser notado, ningún tema ajeno. En sus registros, fragmentos de su paso por el mundo, no estuvieron ajenos el cine, el fútbol, la música, las costumbres, la política, la historia, la filosofía o las artes visuales, girando siempre en torno a la literatura, el lugar donde a temprana edad ancló su centro.

Nació el 21 de noviembre de 1930 en San Fernando y, por las asignaciones laborales del padre como funcionario de la Empresa de Agua Potable, se trasladó por varias ciudades, entre ellas San Antonio, Valparaíso, Lautaro y Lota. Estudió en Los Ángeles, ciudad a la que dedicó dos de sus poemarios, “Santa María de los Ángeles”, publicada en 2000 y “Regreso a Santa María de los Ángeles”, un año más tarde. Luego continuó sus estudios en Temuco, donde en 1949 inauguró su producción literaria con un poemario, “Primer consejo a los arcángeles del viento”, publicado con la venta de suscripciones, además de la totalidad de sus escasos ahorros. El libo abre con una cita de Vicente Huidobro: “Por qué llorar/ La vida consiste en pensar en la muerte/ En quedarse quieto/ Para sentir una lágrima que va naciendo en el corazón”. En Santiago, luego de su paso por el Internado Barros Arana, siguió estudios superiores en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, y se tituló como profesor de castellano, mientras la versión que daba a sus padres era que estudiaba Derecho.

A un año de titularse asumió como profesor en el Liceo de Hombres de La Serena y comenzó su ejercicio periodístico en El Día, El Serenense y La Serena. Publicó en los talleres de El Día los poemarios “El país jubiloso”, “La tempestad” y “Los cielos interiores”. Con este último libro, en 1962, obtuvo el Premio Gabriela Mistral de la Municipalidad de Santiago y completó una primera etapa en su trabajo poético que le valió, con posterioridad, ser considerado como integrante de la generación literaria de 1950. Era una época en la que compartió convergencias y cercanías con Miguel Arteche, Jorge Teillier y Enrique Lihn. En el plano personal, finalizaba esa década como padre de tres hijas, Teresa, Lila y Cecilia, herederas de su legado literario.

Luego de trasladarse a Santiago, en 1965, se incorporó al equipo de revista Ercilla como comentarista de libros. En estos años desarrolló su trabajo como antologador y se concentró en la difusión y el rescate de obras de autores chilenos. Como asesor editorial de Zig-Zag emprendió la tarea de contactar y convencer al ermitaño Joaquín Edwards Bello de publicar las crónicas escritas para La Nación, y que Calderón leyó con especial interés durante su infancia y juventud. Luego de un inicial rechazo, y ante la insistencia de su admirador, Edwards Bello accedió y surgió una amistad a la que debemos el conocimiento de este importante autor que retrató la realidad chilena de principios del siglo XX. Alfonso Calderón puso tanto entusiasmo en promover la obra de autores que de otra manera hubieran quedado en el olvido, como el entusiasmo puesto en su propia obra. Entre estos autores se encuentran Augusto D’Halmar, Teófilo Cid, Ricardo Latcham, Martín Cerda y Alone.

En 1970 publicó su única novela, “Toca esa rumba don Azpiazu” y al año siguiente se sumó al proyecto de la Editora Nacional Quimantú. Uno de sus más emblemáticos trabajos como investigador y ensayista, “Cuando Chile cumplió 100 años”, formó parte de la serie “Nosotros los chilenos” en 1973. El golpe militar sorprendió a Calderón comprometido con la Unidad Popular, sin embargo, gracias a su prestigio y reconocimiento público pudo continuar su trabajo como editor y trabajó en revistas contrarias al régimen como Apsi y Hoy. En el ámbito académico, abandonó las escuelas de periodismo de la Universidad de Chile y de la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde era director, cuando éstas fueron intervenidas por los militares.

En los años posteriores inició una segunda etapa en su obra poética con los libros publicados por Nascimento, “Isla de los Bienaventurados”, “Poemas para clavecín”, Premio Municipal de Literatura en 1979, y “Música de cámara”. Esta etapa constituyó la consolidación de una poética integradora de vivencias, y de una profunda reflexión acerca de una humanidad que se manifiesta, que se mantiene viva y permanece a través de la música, de la pintura y, en especial, de las palabras escritas por otros, los que estuvieron y los que están.

En 1981 se incorporó a la Academia Chilena de la Lengua y, en esta década, publicó sus crónicas más célebres como “1900”, “Memorial del viejo Santiago” o “¡Adiós, Hollywood!”, e inauguró una amplia colección de diarios de viaje con “Israel: notas de viaje” y “Una invisible Comparsa”, patrocinado por la Embajada de Francia.

En 1994 asumió como subdirector de la Biblioteca Nacional de Chile y como director del Centro Barros Arana y de la revista Mapocho. En esta época, Alfonso Calderón inició su etapa más prolífica con la publicación de sus diarios personales, entre los que destacan “El vuelo de la mariposa saturnina” y “La valija de Rimbaud”. En una tercera fase de su obra poética, entre 1997 y 2001 publicó “Una bujía a plenos sol”, Premio Municipal de Santiago, en 1999, “Testigo de nada”, “Toca madera”, “Árbol de gestos”, “Poemas griegos”, “Santa María de Los Ángeles”, “Cuaderno de La Serena”, “Cuaderno de Punta Arenas”, “Cuaderno de Chiloé”, “Regreso a Santa María de Los Ángeles” y “La mirada del espejo”. Su poesía hizo eco de los diarios y viceversa. Hay un trasvasije y una decantación de la escritura, del intelecto y las emociones que da forma a un continuo con múltiples entradas.

Cuando recibió el Premio Nacional de Literatura en 1998 se destacó “su lucidez, profundidad y variedad de los escritos de ensayista, crítico y poeta”. Tras este reconocimiento, y tal vez en una carrera contra la muerte, publicó la mayor parte de su obra personal, superando los veinte volúmenes y, tras concluir su último proyecto, “Venturas y desventuras de Eduardo Molina”, falleció la mañana del 8 de agosto de 2009 de un infarto al miocardio, a los 78 años de edad. Y, cerrando la vida como se cierra un libro, escribió a modo de epitafio un último llamado a la memoria.

“Sigo soñando,
débilmente agradecido
bajo la húmeda hierba,
con un vasto mundo
imposible de olvidar”.


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Presentación de Antología Poética de Alfonso Calderón, compilada por Gustavo Barrera Calderón. Le acompañan en esta mesa, Lila Calderón y Lila Díaz Calderón. La actividad se realizó en la 36 Feria Internacional del Libro de Viña del Mar. Viernes 12 de enero de 2018.

http://letras.mysite.com/acal150118.html

domingo, septiembre 03, 2017

MIRADA DE SERPIENTE


MIRADA DE SERPIENTE


Lila Calderón nos deleita nuevamente con  “La Constelación de la Serpiente” de Ediciones del Gato (2017) y aprovechamos la presencia en Santiago de Sierpe, la más popular de las serpientes en la actualidad, para indagar en  sus  impresiones sobre la ciudad, sus motivaciones para donar su hermosa piel y mayores detalles sobre sus aventuras en este mundo.


Por Úrsula Villavicencio Chaparro



Con su hermosa piel tornasolada en tonos verdiazules, provista de bufanda de buena factura, una encantadora sonrisa, su pequeña y elegante cartera y su coqueto cascabel en la cola, encontramos a Sierpe acomodada a la orilla de una fuente.  Algo reticente y  después de dirimir un buen rato, acepta ser entrevistada por este medio, siempre y cuando no la abordemos desde los prejuicios tradicionalmente asociados a su especie. Pide que las preguntas sean claras “Ni eufemismos ni metáforas o alegorías”, nos advierte.  Y para cualquier duda sobre sus respuestas pide que contactemos a Lila, su médium oficial, a la que reconoceremos por su cabello azul.

El país fue sorprendido por el atrevimiento que tuvo esta singular serpiente. Todo partió cuando se acercó a un reconocido y prejuicioso periódico nacional para publicar un insólito anuncio:

“Bella y  joven serpiente de cascabel desea donar piel verde tornasolada impermeable, elástica, insuperable poder deslizante, inmune a las alergias del diario vivir.  No necesita depilación ni cremas hidratantes. Es resistente al agua, posee antivirus y es digital. Interesados contactar al  e-mail…”.

Su oferta no pasó inadvertida, pero no por ello fue bien aceptada y menos, comprendida. Confiesa que no le quedó claro qué significaban las palabras “digital” y “antivirus”, pero le habían recomendado que las incluyera en su aviso puesto que nada que no sea digital tiene éxito en la actualidad, y menos si no posee antivirus.

Después de leer las nutridas aventuras que debió vivir, quisimos tomar contacto con ella para entender mejor su necesidad de reivindicarse ante la humanidad mediante la donación de su piel, tras ese oscuro episodio de la manzana acaramelada que se narra en el Génesis.

- Sierpe, ¿por qué pensaste que la humanidad comprendería la generosidad de tu gesto?

- Mi largo conocimiento del género humano me hacía pensssar que podía cambiar mi imagen ante ellos, compartiendo lo mejor de mí, pero el gesto no fue comprendido ni agradecido. Mássss bien se rieron de mí. 
Si no fuera porque encontré a Cecilia y a su madre, nunca habría logrado donar mi piel de verdad a alguien que la necesitara.  Me hablaron de venderla…  Casi muero del susto cuando me di cuenta de que los humanos trafican con la piel de misss hermanas y las convierten en carterasss y zapatosss horrorosossss. Me equivoqué: no conocía tanto a los humanosss como yo creía…

- Pero existen humanos diferentes, como Cecilia y su madre, por ejemplo…

- Cierto esss, pero son pocosss.  La mayoría de los humanos se encuentran tan abstraídos en su pequeño y extraño mundo que ni siquiera son capaces de escucharse entre ellos mismos, menos escuchan a serpientes como yo.  Cierto esss también que mi especie los conoce desde toda la historia, pero no dejan de sorprenderme jamásss…
Ahora les dio por andar pegados de los cristalesss, y ya no solo de las tiendas y la televisión, también de lo que llaman teléfonossss y tabletssss; más aislados andan aún. Tenía un amigo escritor, se llamaba Ray Bradbury, él predijo que esto que está pasando sssucedería…
Como ya dije antes: debe haber vida inteligente en otros planetas, porque en la Tierra no hay muchas vidas inteligentesss.

- ¿Por qué lo dices?

- Ustedes, los humanos, durante toda la historia han ignorado la sabiduría de nosotras las serpientes. Más encima, nos culparon por “el pecado original”  a causa de la manzana acaramelada del conocimiento que se comió la golosa de Eva. Ella y el pusilánime de Adán que la culpó a ella…  El resto de la historia, siempre lo mismo.
Tuve que pasar al otro plano para recién comprender que todo aquello había sido solo una metáfora y que jamás tuve la culpa de nada y que Dios nunca fue un ególatra celoso del conocimiento, como se lo pinta en el Génesis.

- Pero ¿de dónde vino la idea de donar tu piel? ¿Por qué pensaste que la necesitábamos?

- Mi piel es lo más valiossso y hermoso que tengo: sin una piel tan especial como la nuestra no podríamos hacer nuestra vida de serpientessss…  Nuestra piel nos protege, nos permite caminar, podemos guardar la humedad de los días de lluvia para los días secos; nosotras podemos recambiarla, algo que ustedes ni ssssueñan…  “Ecdisis”, le dicen.  Cambiamos de piel porque no crece al mismo ritmo que el resto de nuestros cuerpos, pero es hermoso cambiarla: un día amaneces  brillante nuevamente y estás lista para salir a cazar con tus escamas bien ajustadas.  Nuestra piel nos permite percibir cuándo lloverá, cuándo cambiará el tiempo, cuándo vendrá un temblor, cuándo se acerca más y mil cosas más que ustedes ni soñarían en hacer con su piel:  puedo sentirlo todo en mi piel.  
Ya ves lo bien que le sentó a Marcelo, el niño que recibió mi piel… hasta que pasó a ser parte de él.  Por ello no concibo mayor acto de generosidad que compartirla con ustedesss.

- ¿Y qué te pareció la ciudad, andar en bus y hacer las cosas que hacemos los humanos a diario?

- Hummm…  Ehmmm…  En realidad no sé cómo pueden vivir de esta manera.  La vida de una serpiente no es sencilla, pero la de ustedes…  Aunque debo admitir que me agradan las plazas con las fuentes de agua… pero andar en Transssantiago… es difícil hasta para una serpiente como yo, que bien puede enrollarse en pasamanos y manillas.  Pobres hombres y mujeres que no disfrutan de un cuerpo maravillosamente flexible como el mío… Ni cola tienen para sujetarse, los pobresss…  Sobre todo las mujeresss, siempre llenas de paquetes, bolsos y niñosss.

- Sierpe, sobre tu amigo el sapo Kike, ¿por qué piensas que su madre humana aceptó adoptarlo aunque no era un bebé humano?

- Porque era una de esas pocas humanas que conocen el secreto… Me recuerda la madre de un tigre que debió hacerse humano para que le permitiesen vivir en esta ssselva.  Era un chico al que llamó Juan Darién.  Su hissstoria me la contó un hombre llamado Horacio Quiroga, buen conocedor de los animales y del alma humana. Él me contó la historia de un tigrecito que fue adoptado por una humana, Una pobre mujer que había perdido a su hijo cuando encontró al tigre Juanito, cuando él había perdido a su madre tigresa. Inclussso camuflado como humano no le fue nada bien al tigre Juan Darién…

- ¿Y cuál es ese secreto?

- Es muy sencillo: “En el universsso una vida equivale a otra”.  Ese secreto le confió una de mis antepasadas a la madre de Juan Darién.

- Tal parece que tú y tus hermanas de especie han tenido buenas relaciones con los escritores, ¿por qué?

- Me agradan solo los que son capaces de observar al mundo con mirada  de serrpientesss…  Hemos conocido a variossss, pero no todosss…

- ¿Y cómo es la “mirada de serpiente”?

- …Sssss, tendrías que mirar el mundo a través de mis ojos…  Lo puedes descubrir si lees mis aventurasss en La Constelación de la Serpiente.

 ¿Cuál es el misterio del mapa de Constelación de la Serpiente que dejaste de regalo antes de tu muerte?

- Eso tiene que averiguarlo cada lector.
Cuidado con las erratas en tu entrevista —nos advierte por último, Sierpe, sacándonos su lengua bífida.

- Las erratas son muy humanas, Sierpe— le  respondemos.

- Sorprendida, agitando su casacabel, pregunta:

Entonces,  ¿las  e-rratas son roedores del ciberespacio? Me alimenté con varias de esas en estos días, igual que con unos ratones muy duros y desabridos que llaman mouse.

- No sabría decirte, Sierpe, pero es posible que se trate de una nueva especie de estos tiempos.

Dejamos a Sierpe con sus cavilaciones y su delicada sonrisa de serpiente y nos despedimos de su médium de hermosa cabellera azul.

Sierpe, Lila Calderón y Lilian Flores
presentando el libro en La Casa del Escritor, SECH

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URSULA VILLAVICENCIO CHAPARRO. Periodista, estudió en la Universidad Central de Venezuela, realizó estudios de especialización en Comunicaciones Corporativas en la Universidad Diego Portales de Santiago.  Es poeta y narradora. Vive en Chillán donde ha escrito para diversas revistas culturales, realiza talleres de escritura creativa en la Escuela México y está abocada al área de fomento lector. Ha publicado: "La difunta Está de Vuelta" (crónicas), Universidad Central de Venezuela, 1996. "60 Años y Algo Más" (crónicas) Universidad de Concepción, 2017.
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martes, julio 25, 2017

Nuevos imaginarios



Sierpe: Transmutación simbólica 
en pos de nuevos imaginarios para l@s lector@s





Por Margarita Bustos Castillo


“La Constelación de la Serpiente” de Lila Calderón (Ediciones del Gato, 2017), nos invita a mirar nuestro mundo cotidiano cargado de prejuicios como un espejo que le devolverá, desde sus primeras páginas al lector, la estigmatización con que miramos y juzgamos a “las serpientes”. El temor que nos produce a la especie humana las diferencias y posteriormente el prejuicio heredado generación tras generación frente a un hecho simbólico queda patente desde los primeros capítulos de la novela. Sierpe no sólo nos enseñará a mirar nuestro mundo con otros ojos, si no que además con su paciencia, amabilidad y perseverancia altruista deconstruirá las asociaciones e imaginarios que tenemos en relación a su linaje.

Desde el relato bíblico del Génesis, se instala a la serpiente como la voz que trae la tentación y el pecado que desestabilizó el Paraíso de Adán y Eva. Se le vincula en la literatura, la pintura, y en la vida misma al mundo del pecado y los vicios. En la concepción simbólica del cristianismo, la serpiente como encarnación de lo demoníaco, se opone por ejemplo a la paloma, y si lo llevamos a planos de significación universal, manifiesta el eterno enfrentamiento de la oscuridad y la luz.

Las imágenes de la serpiente que apelan a analogías con un mundo hostil, en el que prevalece la violencia y el pecado -en esta novela su narrador las transforma e invierte- para presentarnos por medio de un mundo fantástico a Sierpe, una serpiente que anhela limpiar el injusto descrédito que la historia le ha impuesto a su especie. En su altruismo espera donar su piel a quien la necesite y demostrar su amabilidad en cada gesto cotidiano, pese a las malas miradas que recibirá en los diferentes lugares a los que asiste: el hospital, una zapatería, el cine, entre otros.

Cual extranjera de otra raza, Sierpe se desplaza por la ciudad siendo señalada por miradas y voces que rechazan su lugar en ésta. Por miradas que transmiten odio, desprecio o intolerancia, alimentadas sólo por prejuicios. Pocos se toman un minuto para escucharle, para mirar más allá de sus colmillos y cola-cascabel. Un tierno sapo, Cecilia quien terminará brindándole su amistad y una familia, demostrarán a los lectores que podemos deconstruir nuestros imaginarios, y por ende aspirar a una sociedad más tolerante.

Por medio de la transmutación simbólica que caracteriza a la protagonista, su autora, nos revela otras relaciones culturales con la figura de la serpiente. El culto a este animal en la India, está vinculado a los poderes protectores de la fuente de la vida y la inmortalidad, así como de los bienes superiores. La serpiente es simbólica por antonomasia de la energía, la fuerza pura y sola. De ahí sus ambivalencias… Una de las razones de la diversidad simbólica como se le representa y construye connotativamente, alude a sus rasgos físicos dominantes: avance reptante, asociación al árbol del paraíso y sus ramas, muda la piel, lengua sibilante, movimientos ondulatorios, colmillos con veneno, etc.

Al mudar su piel la serpiente, se desprende también de la vejez, se renueva en una especie de renacimiento. Sierpe en un acto generoso se desprende no sólo de su piel, también de la fuerza vital que habita en ella, para salvar la piel y las esperanzas de un niño que necesita un trasplante, como tantos infantes que necesitan una donación de órganos para continuar viviendo.

“La Constelación de la Serpiente” nos invitará a mirar con los ojos del alma más allá del cielo, al multiverso que aún desconocemos, pero del cual somos parte como energía estelar que debe deconstruir imaginarios que limitan nuestras miradas y relaciones vinculantes. Una novela que mostrará a nuestros niños/as que no se juzga el color de la piel.

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Margarita Bustos Castillo. Escritora, Profesora de Castellano y Comunicación de la PUCV, Magíster © en Género y Estudios Culturales de la Universidad de Chile. Libros Publicados: “Con/versando el Eros”, Antología de Poesía Erótica (Editorial Artegrama, Santiago de Chile 2011); “Maldigo el paraíso de tu abandono” (Editorial Puerto Alegre, Valparaíso 2011); “Eros en la Lengua” (Punto de Luz ediciones, Rancagua 2015).


Fuente: http://letras.mysite.com/lcal230717.html

sábado, julio 22, 2017

“La Constelación de la Serpiente”, en la SECH

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La Sociedad de Escritores de Chile SECH y Ediciones del Gato tienen el agrado de invitarle a la presentación de la novela infantil “La Constelación de la Serpiente”, de Lila Calderón, que se realizará el miércoles 26 de julio, a las 19.30 horas, en la Casa del Escritor, ubicada en Almirante Simpson Nº7, Providencia.

Habrá música y canto de Aliwen
y performance de la Serpiente.

Esperamos verlos allá!!!

sábado, junio 10, 2017

"La Constelación de la Serpiente"

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Presentación novela infantil "La Constelación de la Serpiente" en Biblioteca de Santiago, sábado 3 de junio 2017.

Presentación: Margarita Bustos
Cantautora: Allison Valderrama (Aliwen)
Performance: Lila Calderón

Agradecimientos:
a mi editora: Lilian Flores, de Ediciones del Gato
A los ilustradores de la novela: Sara Cárdenas y Alfredo Velásquez.











Más fotografías en:

https://www.facebook.com/lila.calderon.9/media_set?set=a.10155293895192591.1073741895.638952590&type=3&pnref=story
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sábado, mayo 20, 2017

Invitación





Nueva novela infantil-juvenil de Lila Calderón
 será presentada el sábado 3 de junio de 2017
a las 3 de la tarde en Biblioteca de Santiago.
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viernes, marzo 03, 2017

"Una noche pintada en la roca", poemas de Lila Calderón

"Lily y el Conejo Dorado" en Feria del Libro de Quilpué

Presentación de mi novela infantil "Lily y el Conejo Dorado" en la Feria del Libro de Quilpué, el sábado 11 de febrero de 2017. Agradecida por la invitación a la Municipalidad de Quilpué y a Marcelo Novoa. Gracias a Lila Díaz que me presentó y asistió en el juego con los niños para recrear algunos momentos mágicos de la historia. Y gracias a las amigas y amigos que participaron con las adivinanzas e imitaciones de animales. Feliz por la alegría compartida.

Imágenes de la Presentación








sábado, febrero 25, 2017

Lila Calderón en Feria del Libro de La Serena 2017

Presentación de mi novela "Lily y el Conejo Dorado" en la XXXII Feria del Libro de La Serena, mi amada ciudad natal. Muchas gracias a la Ilustre Municipalidad de La Serena, a Marcela Reyes Harris, a Oriana Mondaca Rivera, a Teresa Calderón y a todos ustedes, amigas y amigos que nos acompañaron esa noche. Muy feliz y agradecida por el público y los niños que fueron protagonistas de esta historia con su alegría y participación, el martes 7 de febrero de 2017.


Algunas imágenes de la presentación